Y en la noche casi sin respirar, el dolor me castiga y una música de guitarras me hace querer gritar.
La luna se roba todos mis pensamientos y no logro escribir nada...
Voy a meterme en un pozo, y en silencio contemplaré el cielo en paz, sin nadie a mi lado escribiré lo que no siento y voy a guardarlo debajo de tu cama. Voy a esconderme debajo de sonidos y sinfonías, caminaré cada calle, cada avenida, y cada boulevard de mis sueños, hasta desaparecer de nuevo, y despertar entre la oscuridad.
Los relojes me atormentan, las horas pasan más rápido y las oportunidades fallecen...
Ya es tarde, demasiado tarde. ¿Qué paso con nuestros sueños? ¿Dónde quedaron?
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